Comentario
Antecedentes
Hace un año, el grupo del Hospital San Luis de Paris, Francia, presentó los resultados de la fase retrospectiva del estudio MISSION, cuyo resumen se transcribe al final de este comentario.
Habían concluido que los médicos franceses habrían segregado a las pacientes de más alto riesgo de cáncer de mama absteniéndose de indicar terapia hormonal en ellas. Esta deducción nació de la mayor incidencia de cáncer de mama observada en el grupo que no había recibido TH o bien su exposición había sido detenida hacía 5 años o más (n=3372), al compararla con la incidencia del grupo de pacientes que habían recibido alguna terapia en los últimos 5 años (n=3383)
En efecto, la prevalencia de cáncer de mama en el grupo TH fue 1.01% mientras que en el grupo sin tratamiento resultó casi seis veces mayor (6.21%). El grupo sin TH duplica el riesgo conocido de la población europea, (Diferencia Relativa = 2.24; IC95% =1.50-3.36), mientras que el grupo tratado dio una tasa similar a la de la población de referencia (DR = 1.04; 95% CI = 0.35-3.15).
Pero las dos poblaciones eran bastante diferentes: el grupo tratado, que había recibido TH por casi 8 años en promedio, era significativamente mas joven, 60,6 vs 64,2 años aunque la edad a la menopausia era similar, en torno a los 50 años; tenía menos familiares afectadas de cáncer de mama, 11,4 vs 16,1 %, su proporción de menopáusicas tardías era mas baja y la proporción de obesas con índice de masa corporal mayor de 30 k/m2 era de 7,5 vs 15,4% en expuestas/no expuestas. Si bien el grupo tratado tenía menos factores de riesgo personal de cáncer, tenía una exposición previa a hormonas mucho más importante: el 60,1% había recibido anticonceptivos hormonales por un promedio de 10,1 años en tanto que el grupo no expuesto había los había recibido en una proporción de 41,6% y por 8,4 años. La proporción de fumadoras fue de 26 vs 20,3% en expuestas/no expuestas.
Fase Prospectiva
En su último informe publicado en Gynecological Endocrinology, Espié y su grupo entregan los resultados de la fase prospectiva del estudio MISSION.
La exposición a hormonas fue muy diferente a la del estudio WHI: No recibieron otro estrógeno que no fuera estradiol, el 75,9% recibió una combinación de estradiol + una progestina por diferente vía, y 10,8 % una combinación fija de ambas. El 13,3 % recibió estradiol sin oposición (histerectomizadas 17,7%). La vía de administración fue mayoritariamente transdérmica (77,7%). No hubo casos con medroxiprogesterona ni derivados 19-Nortestosterona, de modo que el 43,7% recibió Progesterona Micronizada y el 56,3% otros tipo de progestinas sintéticas.
En el seguimiento, se diagnosticó cáncer de mama en 17/2662 vs 14/2004 casos expuestas/no expuestas, lo que da una tasa de 0,64 vs 0,70 con RR=0,914 (IC95% 0,448-1,858). Pareciera entonces que la tasa anual de nuevos cánceres fue de 45,07 vs 49,31 por 10000 mujeres por año, la que puede ser relativamente alta comparada con los promedios mundiales, lo que puede deberse a una distorsión por el período de observación prospectivo de un año y fracción. Con todo, el grupo no tratado tuvo un exceso de 4 casos por 10000 mujeres año.
Los resultados se parecen bastante a los del grupo sin progestina del WHI. Cuando se realiza el análisis de subgrupos, se encuentra una diferencia no significativa a favor de las terapias sin progestinas o con progesteronas similares a la humana, lo que marca una notable diferencia con repecto al WHI.