Declaración
de prensa
EMITIDA EN REPRESENTACIÓN DE LA SOCIEDAD INTERNACIONAL DE MENOPAUSIA por
Amos Pines, PresidentE,
David Sturdee, Secretario General y
Martin
Birkhäuser, Tesorero
3 de Abril
de 2007
Terapia Hormonal y enfermedad
cardiovascular en la menopausia temprana:
datos del WHI reevaluados
La publicación de
datos del estudio Iniciativa de Salud de la Mujer (WHI) sigue un cierto patrón:
primero, se nos suministraron datos preliminares 1,2 los cuales
proveyeron las bases para detener el estudio antes de terminar su período de
seguimiento tal como estaba programado; entonces recibimos detallados y
separados manuscritos sobre resultados cardiovasculares en sus dos brazos
(estrógenos conjugados equinos combinados
(ECE) + medroxiprogesterona acetato en mujeres con útero intacto3
y ECE-puro en mujeres histerectomizadas4); ahora, se nos proporciona
un manuscrito final 5 el cual recicla la información previa, pero
enfocada en los grupos de edad y tiempo transcurrido desde el inicio de la
menopausia, incluyendo un análisis para los dos brazos combinados
El mensaje clínico
práctico que provino de los datos preliminares fue tan fuerte y claro que fue
inmediatamente adoptado por muchas autoridades sanitarias tales como US
Preventive Services Task Force (USPSTF) y la European Agency for the Evaluation
of Medicinal Products (EMEA): el uso de terapia hormonal (HT) es peligroso a
cualquier edad y debería ser evitado, a menos que haya un importante deterioro
en la calidad de vida causado por síntomas menopáusicos. Mas tarde vinieron los
estudios detallados sobre morbilidad cardiovascular, los cuales mostraron que
el perjuicio se circunscribía a las mujeres mayores, especialmente aquellas
reclutadas más allá de la edad de 70 años, y que había incluso algún beneficio
cardiovascular y menor mortalidad en usuarias de hormonas durante el período
posmenopáusico temprano. Sin embargo, la visible diferencia edad-específica en
el riesgo y el hecho conocido que la
mayoría de las mujeres utilizan TH por un tiempo limitado a fines de la década
de los 40 o inicios de la de los 50 años, no cambió la opinión de las
autoridades en EEUU y Europa. Casi 5 años después de la publicación inicial del
WHI aparece el capítulo tercero y final de la trilogía, diciendo que la edad
importa en relación con los efectos adversos cardiovasculares de la TH.
La International
Menopause Society (IMS), en su Declaración sobre TH en febrero 2004 (puesta al
día en el documento emitido en febrero
2007), fue la primera organización en enfatizar la importancia de la
edad en determinar el perfil de riesgo de la TH. Pero la IMS fué un paso mas
adelante asumiendo una actitud positiva en vez de defensiva hacia el uso de
hormonas en la menopausia. La TH se indica primariamente para síntomas
relacionados con la deficiencia de estrógenos y la menopausia, y no hay razón
para negar esta terapia a las mujeres que la necesitan.
Los números absolutos
de mujeres que podrían beneficiarse o sufrir perjuicios por la TH para el grupo
de 50–59 años en el estudio WHI, comparados con el grupo placebo, estuvieron en
el rango de 0–1 caso extra por cada 1000 mujeres por año de uso de hormonas.
Esto define a aquellos eventos como “raros”, de acuerdo a la nomenclatura
estándar.
Por consiguiente, la
IMS cree que la mujer sana durante su menopausia temprana no debería sentir
preocupación por causa de los supuestos riesgos de la TH. Los riesgos
cardiovasculares (enfermedad coronaria y AVE), atribuidos por los
investigadores del WHI a la TH en 2002, se ven actualmente irrelevantes, al
menos hasta la edad de 59 años. Los datos del estudio WHI sobre cáncer de mama,
el cual tuvo inicialmente un impacto muy alarmante, fueron también vueltos a
analizar recientemente. Los cálculos del WHI
(provenientes de estudios controlados y observacionales) concuerdan con
datos previos, reafirmando ante las mujeres que no hay riesgo extra de cáncer
de mama durante los primeros 7 años de uso de dosis estándares de
estrógenos/progestinas y hasta 15 años de tratamiento con estrógenos puros. La
IMS también enfatiza la importancia de la dosis, ruta de administración, y tipo
de hormona como determinantes del balance riesgo-beneficio.
En nuestra opinión, el
estudio WHI prestó un servicio a la medicina de la menopausia después de todo.
El debate y confusión provocadas por el WHI hicieron evidente que no podemos
discutir la “terapia hormonal” como una sola entidad, que no hay “efecto de
clase” para las reacciones adversas de hormonas, y que referirse a la “mujer posmenopáusica”
como se tratara de una población única y homogénea es erróneo.
El período crítico
para el uso de hormonas es la transición menopáusica y los primeros cinco años
después de la menopausia misma. En efecto, la
Terapia de Reemplazo Hormonal HRT) es importante en la posmenopausia
temprana para mejorar la calidad de vida. Además, hay suficientes datos para
respaldar su uso como parte de una estrategia general para mantener la salud de
la mujer posmenopausia. Por otro lado, en la menopausia temprana los riesgos
son insignificantes. La IMS recomienda que la decisión sobre el uso de
hormonas, o la continuación de la TH, debería ser individualizada y resuelta
con acuerdo de la mujer bien informada y su profesional tratante.
References
1. Writing Group for the Women’s Health Initiative investigators. Risks and benefits of estrogen
plus progestin in healthy postmenopausal women: principal results from the
Women's Health Initiative randomized controlled trial. JAMA 2002;288:321–33
2. The Women's Health Initiative Steering Committee. Effects of conjugated equine
estrogen in postmenopausal women with hysterectomy. JAMA 2004;291:1701–12
3. Manson JE, Hsia J, Johnson KC, et al. Estrogen plus progestin and the
risk of coronary heart disease. N Engl J Med 2003;349:523–34
4. Hsia J, Langer RD, Manson JE, et
al. Conjugated equine estrogens and coronary heart disease: the Women's
Health Initiative. Arch Intern Med
2006;166:357–65
5.
Rossouw JE, Prentice RL, Manson JE, et al. Postmenopausal hormone therapy and risk of cardiovascular disease by
age and years since menopause. JAMA 2007;297:1465–77
The
International Menopause Society
The aims of the
Society (IMS) are to promote knowledge, study and research on all aspects of
aging in men and women; to organize, prepare, hold and participate in
international meetings and congresses on menopause and climacteric; and to
encourage the interchange of research plans and experience between individual
members. The Society is a non-profit association, within the meaning of the
Swiss Civil Code. It was created in 1978 during the first World Congress on the
Menopause. In addition to organizing congresses, symposia, and workshops, the
IMS owns its own journal: Climacteric. See website: www.imsociety.org
For further information, contact jwright.ims@btopenworld.com
(Executive Director) or david.sturdee@btinternet.com
(General Secretary).